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Ley de Segunda Oportunidad: qué es y cómo funciona

La Ley de Segunda Oportunidad es el nombre con el que se conoce la exoneración del pasivo insatisfecho: el mecanismo que permite a una persona física —particular o autónomo— que no puede pagar sus deudas y actúa de buena fe pedir a un juez que se las cancele. Hoy está regulada en los artículos 486 a 502 del texto refundido de la Ley Concursal (TRLC), en la redacción de la Ley 16/2022. Se pide dentro de un concurso de acreedores y tiene dos vías: con un plan de pagos, sin liquidar antes tu patrimonio, o después de liquidarlo (o cuando no hay nada que liquidar).

Última revisión: 28 de septiembre de 2026. Cada afirmación legal enlaza a su fuente oficial en el BOE.

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Requisitos: quién puede acogerse

Ser persona física, particular o autónomo

La exoneración es para la persona natural, «empresario o no» (art. 486 TRLC). Las sociedades no la tienen. Si ejerces una actividad empresarial o profesional y cumples ciertos umbrales, tu cauce puede ser el procedimiento especial para microempresas (art. 685 TRLC).

Estar en insolvencia, actual o inminente

Actual: no puedes cumplir regularmente tus obligaciones. Inminente: prevés que dentro de los tres meses siguientes no podrás cumplirlas regular y puntualmente (art. 2 TRLC). Un mal mes no lo es; una deuda que ya no puedes sostener, sí.

Buena fe

La ley la define en negativo: no estar en ninguna de las causas del art. 487 TRLC. Entre otras, ciertas condenas penales firmes en los diez años anteriores, sanciones administrativas firmes por infracciones muy graves, un concurso declarado culpable, haber dado información falsa o haberte endeudado de forma temeraria o negligente, o no colaborar con el juez y la administración concursal. Los requisitos, en detalle: requisitos de la Ley de Segunda Oportunidad en 2026.

No haber obtenido una exoneración hace poco

Si ya la obtuviste, para volver a pedirla tienen que haber pasado dos años desde la definitiva con plan de pagos o cinco desde la resolución con liquidación, y la segunda nunca alcanza a la deuda pública (art. 488 TRLC); lo explicamos en segunda exoneración. Desde la Ley 16/2022 ya no hace falta intentar antes un acuerdo extrajudicial de pagos.

Cómo funciona, paso a paso

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1. Estudio del caso y elección de la vía

Se revisan deudas, ingresos, patrimonio y avales para saber si cumples los requisitos y qué vía tiene sentido: plan de pagos o liquidación, o concurso sin masa si no hay bienes que liquidar. Si no eres candidato, también hay que decírtelo.

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2. Solicitud de concurso ante el juzgado

La presenta un procurador, con firma de abogado, en el modelo oficial y acompañada de una memoria, el inventario de tus bienes y la lista de acreedores (arts. 6 y 7 TRLC). Es competente la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia del territorio donde tienes tu centro de intereses principales (que en un particular suele coincidir con su domicilio), conforme a las reglas de competencia y reparto.

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3. Declaración de concurso

Desde que el juez DECLARA el concurso —no desde que se presenta la solicitud— no pueden iniciarse nuevos embargos contra tus bienes y los que están en marcha se suspenden, con excepciones (arts. 142 a 144 TRLC). Si no hay patrimonio, se declara como concurso sin masa.

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4. Exoneración

Con plan de pagos, el juez concede una exoneración provisional al aprobar el plan y la definitiva al terminarlo (arts. 495 a 500 TRLC). Con liquidación, la concede al cerrar el concurso si nadie se opone con fundamento (arts. 501 y 502 TRLC).

Qué deudas se cancelan y cuáles no

La regla es que se cancelan las deudas que no se hayan podido pagar, salvo las que la ley excluye expresamente en el art. 489 TRLC. No se exoneran:

  • La responsabilidad civil extracontractual por muerte o daños personales, y la derivada de delito.
  • Las pensiones de alimentos.
  • Algunos salarios pendientes de los trabajadores a tu cargo, en los términos del propio artículo.
  • Las multas penales y las sanciones administrativas muy graves. Las leves y graves, en cambio, sí entran en el análisis.
  • Las costas y gastos de la propia solicitud de exoneración.
  • La deuda con garantía real (una hipoteca, por ejemplo) dentro del valor de la garantía.
  • La deuda pública, salvo un límite: ver el apartado siguiente.

Hacienda y Seguridad Social: el límite de 10.000 €

El art. 489 TRLC permite exonerar la deuda con la Agencia Tributaria hasta 10.000 €: los primeros 5.000 € enteros y la mitad de lo que pase de ahí, hasta ese máximo. La deuda con la Seguridad Social tiene su propio límite, con las mismas condiciones. El tope se alcanza con 15.000 € de deuda: 5.000 € más la mitad de otros 10.000 €.

El Tribunal Supremo, en sentencias de 18 de febrero de 2026 (entre ellas, la 264/2026), extendió ese régimen a cualquier acreedor de Derecho público —ayuntamientos, diputaciones, haciendas autonómicas— y fijó que el límite se cuenta por cada acreedor. Los recargos e intereses, cuando tienen la consideración de créditos subordinados, se exoneran sin consumir el tope.

Dos límites más: la exoneración de deuda pública solo se aplica la primera vez que obtienes la segunda oportunidad, y una segunda exoneración nunca alcanza al crédito público (arts. 488 y 489 TRLC). Lo desarrollamos en deudas con Hacienda y Seguridad Social.

Las dos vías: plan de pagos o liquidación

Con plan de pagos, no se liquida antes tu patrimonio. Propones un calendario para pagar una parte de lo que debes con tus ingresos, y el juez puede aprobarlo tal cual o con cambios. Dura tres años, o cinco si no se realiza tu vivienda habitual o si los pagos dependen de la evolución de tus ingresos (art. 497 TRLC). Al aprobarlo obtienes una exoneración provisional, y al terminarlo, la definitiva (art. 500 TRLC). Para pedirla hay que aceptar que conste en el Registro público concursal y aportar las declaraciones del IRPF de los tres últimos años, tuyas y de tu unidad familiar (art. 495 TRLC).

Con liquidación, se venden los bienes que no son inembargables para pagar a los acreedores en lo posible, y el juez concede la exoneración al cerrar el concurso si nadie se opone con fundamento (arts. 501 y 502 TRLC). Cuando no hay nada que liquidar, el concurso se declara «sin masa»: los acreedores tienen un plazo para pedir que se nombre un administrador y, si nadie lo pide, puedes solicitar directamente la exoneración (arts. 37 bis y 37 ter TRLC).

Ninguna vía es mejor en abstracto: depende de tu patrimonio, de tus ingresos y de lo que quieras proteger. Eso es lo que decide el estudio del caso.

Qué pasa con tu vivienda

La segunda oportunidad no protege tu casa de forma automática, y tampoco la pierdes por el mero hecho de pedirla. Con plan de pagos se puede intentar conservarla. Si lo que queda de hipoteca supera el valor de la vivienda, las cuotas se recalculan sobre ese valor y se mantienen los vencimientos pactados (art. 492 bis TRLC). Que salga bien depende de lo que valga la vivienda, de la deuda y de si puedes sostener el plan.

Lo explicamos con casos en hipoteca y Ley de Segunda Oportunidad.

Embargos: cuándo se paran

Los embargos no se paran al presentar la solicitud, sino cuando el juez declara el concurso. Desde ese momento no pueden iniciarse nuevas ejecuciones contra tus bienes y las que estén en marcha se suspenden (arts. 142 y 143 TRLC). El juzgado de la ejecución la suspende en cuanto le consta la declaración (art. 568 LEC).

Hay excepciones: las ejecuciones laborales y los procedimientos administrativos de ejecución con embargo anterior a la declaración pueden seguir si el juez del concurso declara que el bien no es necesario para tu actividad (art. 144 TRLC). Y contra tus avalistas o codeudores la ejecución puede seguir adelante (art. 568 LEC).

Mientras tanto, en 2026 no pueden embargarte la parte del sueldo o la pensión que no supere 1.221 € al mes, y sobre lo que exceda se aplica un porcentaje por tramos (art. 607 LEC, RD 126/2026). Más en ¿me pueden embargar todo el dinero de la cuenta o la nómina?.

Avalistas, codeudores y pareja

La exoneración te beneficia a ti, no a quien respondió contigo. El acreedor conserva sus derechos frente a avalistas, fiadores y deudores solidarios, y quien pague por ti tendrá contra ti un crédito de regreso que queda afectado por la exoneración igual que el original (art. 492 TRLC).

Si estás casado en gananciales, la exoneración de las deudas gananciales no se extiende a tu cónyuge mientras no la obtenga también (art. 491 TRLC). Por eso, a veces, lo que tiene sentido es plantearlo a la vez.

ASNEF y ficheros de morosos

La resolución que concede la exoneración con liquidación, o la definitiva en el plan de pagos, incluye un mandamiento para que los acreedores comuniquen la exoneración a los ficheros de solvencia a los que informaron del impago (art. 492 ter TRLC). La ley no fija un plazo para ello, así que desconfía de quien te prometa uno cerrado. Lo explicamos en ASNEF y Ley de Segunda Oportunidad.

Después de la exoneración

Los acreedores cuya deuda se ha cancelado no pueden reclamártela (art. 490 TRLC). Pero la exoneración puede revocarse, a petición de un acreedor, si se descubre que ocultaste bienes o ingresos, si en los tres años siguientes mejoras sustancialmente por herencia, legado, donación o juego, o si en ese plazo te condenan en un procedimiento que estaba pendiente (art. 493 TRLC). En el plan de pagos, además, incumplirlo puede llevar a revocar la exoneración provisional y abrir la liquidación (art. 499 ter TRLC).

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente la Ley de Segunda Oportunidad?
Es la forma popular de llamar a la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI, antes conocida como BEPI): el mecanismo que permite a una persona física insolvente y de buena fe que un juez cancele las deudas que no puede pagar. Se regula en los arts. 486 a 502 del texto refundido de la Ley Concursal, reformado por la Ley 16/2022.
¿Sigue vigente la Ley 25/2015?
No como texto de referencia. La Ley 25/2015 introdujo la segunda oportunidad en España, pero sus reglas se integraron después en el texto refundido de la Ley Concursal de 2020, y la Ley 16/2022 las reformó a fondo. Si una guía te explica la segunda oportunidad con la Ley 25/2015, te está contando reglas que han cambiado. Qué cambió exactamente: la reforma de 2022.
¿Qué deudas NO se cancelan?
Las que enumera el art. 489 TRLC: pensiones de alimentos, responsabilidad civil derivada de delito o por muerte o daños personales, multas penales y sanciones administrativas muy graves, la deuda con garantía real dentro del valor de la garantía, algunos salarios y, en parte, la deuda pública. Las multas leves y graves sí entran en el análisis.
¿Voy a perder mi casa?
No necesariamente, pero nadie puede garantizarte que la conserves. La vía del plan de pagos permite intentarlo sin liquidar antes tu patrimonio; depende de lo que valga la vivienda, de lo que quede de hipoteca y de si el plan es viable. Lo explicamos en detalle en hipoteca y Ley de Segunda Oportunidad.
Ya me están embargando, ¿llego tarde?
No. Los embargos se paran cuando el juez declara el concurso, no antes, y hay excepciones: por ejemplo, un embargo administrativo anterior puede seguir si el juez del concurso declara que el bien no es necesario (arts. 142 a 144 TRLC). Además, en 2026 no pueden embargarte la parte del sueldo o la pensión que no supere 1.221 € al mes (art. 607 LEC y RD 126/2026). Más detalle en ¿puedo acogerme si ya tengo un embargo?.
¿Mis avalistas o mi pareja quedan libres?
No. La exoneración te beneficia a ti: el acreedor conserva sus derechos frente a avalistas, fiadores y codeudores (art. 492 TRLC). Y si estás en gananciales, la exoneración de deudas gananciales no se extiende a tu cónyuge mientras no la obtenga él o ella (art. 491 TRLC).
¿Cuánto tarda?
No te vamos a dar un plazo cerrado: depende del juzgado, de la vía y de si algún acreedor se opone. Lo que sí fija la ley es la duración del plan de pagos: tres años, o cinco si no se realiza tu vivienda habitual o si los pagos dependen de la evolución de tus ingresos (art. 497 TRLC).
¿Necesito abogado? ¿Puedo hacerlo yo solo?
Necesitas abogado y procurador: la solicitud la presenta un procurador con firma de abogado (art. 6 TRLC) y durante el concurso actúas siempre representado por procurador y asistido de letrado (art. 510 TRLC). Como persona física, no pagas tasa judicial (Ley 10/2012, art. 4). Lo que cuesta el abogado y cómo se paga: cuánto cuesta la Ley de Segunda Oportunidad.
¿Y si al final no soy candidato?
Te lo decimos. Hay casos en los que la segunda oportunidad no encaja o no conviene todavía, y es mejor saberlo antes de empezar. Con el test de viabilidad tienes una primera orientación gratuita; no sustituye el estudio de tu caso, pero te dice por dónde empezar.